Después de una pérdida, una limpia fuerte puede sacudir más de lo que ayuda. Lo que el cuerpo necesita en duelo es acompañamiento, no agresión. Por eso esta limpia es suave por diseño.
Flores que se usan
Cualquiera de estas, frescas y blancas:
- Azucenas
- Crisantemos blancos
- Margaritas
- Jazmín
- Pétalos de rosa blanca
Cómo se hace
En una cubeta con agua tibia, deshoja todas las flores. Báñate normalmente primero. Después, parado en la regadera, vierte el agua florida desde los hombros hacia abajo. No te enjuagues. Acuéstate envuelto en sábana blanca.
Mientras lo haces
Está permitido llorar. De hecho, ayuda. Esta limpia no busca cortar, busca soltar. Si tienes nombre o imagen del fallecido, puedes pronunciarlo con palabra de paz.
Frecuencia
Una vez por semana durante el primer mes de duelo. Después, cuando lo pidas. No se hace para olvidar; se hace para que el peso no se asiente.
Habla directo con el Maestro
Cada caso es único. Si lo que cuento aquí te resuena con tu momento actual, pide una consulta personal por WhatsApp. El Maestro lee tu situación con calma, sin promesas vacías y sin teatralidad. Lo demás se conversa contigo.
"La vibra no se finge: se reconoce." — Maestro Martín Valverde
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